OSSE: Restringido de 11 a 17
15/12/2006
El Rector de la UNSJ, Benjamín Kuchen, se dirige

A la Comunidad Universitaria



 
 
La Universidad se encuentra en una situación compleja de funcionamiento, provocada por el paro impulsado por el Personal de Apoyo Universitario. El estamento en conflicto plantea dos reivindicaciones básicas: El ingreso del personal por concurso abierto y el pago de los fondos remanentes pertenecientes al estamento. Coincido totalmente con el primero de los reclamos, y sobre el segundo me manifestaré más adelante.
 
Comienzo con el tema del ingreso por concurso: La Universidad Nacional de San Juan tiene una historia poco feliz en cuanto al ingreso de su personal. A pesar de disponer de reglamentaciones para sustanciar concursos, como corresponde a una institución pública, pocas veces lo ha hecho. La gran mayoría de su personal ingresó transitoriamente y luego se fueron efectivizando. Durante el 2005 y 2006 se iniciaron una serie de concursos en el estamento, pero los mismos fueron suspendidos a solicitud de la parte gremial y acordado en paritarias en agosto de 2006, a la espera de una normativa compatible con el nuevo Convenio Colectivo de Trabajo.
 
Este convenio propone nuevas normas para el ingreso y contratación del personal. Para que la UNSJ se adapte a dichos planteos tales normas fueron presentadas al Consejo Superior, único órgano habilitado para elaborar normativas en la UNSJ, y se solicitó al Cuerpo el tratamiento urgente de las mismas. Hasta que se pueda disponer de ese instrumento legal, las contrataciones que se hayan renovado o que existan ya desde hace muchos años, ya sea que se hayan realizado en rectorado o en facultades, son exclusivamente de carácter transitorio y responden a estrictos requerimientos operativos.
 
Es muy importante para la Universidad cambiar esta cultura del ingreso del personal, tendiendo a que la capacidad y la aptitud para la función sean los requerimientos para lograrlo. Es por eso que, no sólo coincido con la propuesta del sector en este sentido, sino que además, estamos dispuestos a dar respuesta a este reclamo cuanto antes.
 
La otra reivindicación planteada está referida a los llamados “remanentes”. En el año 1995 se realizó un acuerdo nacional, denominado acuerdo Quilmes, por el cual se asignaron a las UUNN montos definidos para ser distribuidos entre el Personal de Apoyo Universitario. A la UNSJ se le asignó un monto de $1.029.000. Este monto se distribuye mensualmente entre el personal PAU y hacia fin de año, se hace un cálculo preciso de lo ya abonado y lo que resta del monto global. El destino de este remanente se acuerda en paritarias. En el caso de distribuirse igualitariamente entre el personal, como se hace en forma habitual, para el año 2006 correspondería un monto de $190 a cada uno. La UNSJ presupuesta este monto anualmente, dispone de este remanente y quiere distribuirlo. Pero aún así, debe quedar claro que esta es una concesión hecha por el gobierno universitario que podría dejar de efectivizarse en lo sucesivo si así fuese valorado.
 
Las Universidades son autónomas en la distribución y ejecución presupuestaria. El presupuesto que le asigna anualmente el Congreso de la Nación pasa a ser de la institución, y su ejecución debe responder a los objetivos y funciones de la Universidad. Ningún segmento de ese presupuesto pertenece a un grupo o estamento determinado. La distribución presupuestaria es un resorte exclusivo del Consejo Superior.
 
La Universidad paga mensualmente los salarios que se acuerdan nacionalmente y no tiene deudas con su personal. También paga las horas extras cuando los servicios lo requieren. No existe en nuestra institución ningún otro monto presupuestario que pueda destinarse para pagos extraordinarios. El requerimiento de pagos adicionales es absolutamente infundado. No es posible distribuir entre personas algo que pertenece a la institución.
 
Es importante que la comunidad universitaria tome conciencia sobre estas cuestiones porque es de su absoluta incumbencia. También lo es de la sociedad que es quien sostiene con sus impuestos a esta universidad pública y gratuita. Considero que debemos reflexionar al respecto.
 
Tenemos una Universidad pública en la que, entre todos, podemos brindar educación gratuita a nuestros alumnos e impulsar científica y culturalmente a nuestro país. La forma de defenderla es trabajando y participando activamente en el logro de sus objetivos, que superan holgadamente nuestros intereses particulares. Trabajar en ella, retribución salarial mediante, nos permite ser partícipes de la formación de profesionales, uno de los muchos compromisos que tenemos con la sociedad.
 
Saludos cordiales
 
Benjamin Kuchen
Rector UNSJ
 

Copyright© 2017 - laseptima.info - Todos los derechos reservados