OSSE: Restringido de 11 a 17
31/12/2007

COMENZÓ EL 2008

Ya es Año Nuevo en Nueva Zelanda y Australia. En la mayoría de las grandes ciudades del mundo dispusieron importantes operativos de seguridad y facilidades de transporte.

Las multitudinarias celebraciones de Año Nuevo en las grandes capitales del mundo colocan a los gobiernos ante numerosos desafíos a los que intentan responder con amplios despliegues de seguridad, medidas de control, y facilidades de transporte.

Decenas de millares de personas se congregaron en los lugares más codiciados del emblemático Puente del Puerto de Sidney para figurar entre los primeros habitantes de la Tierra que vislumbren el Año Nuevo en medio de un fastuoso espectáculo de pirotecnia.

En la ciudad más grande de Australia, alrededor de un millón de personas esperaron frente a la costa o a bordo de 3.000 botes en el Puerto de Sidney para disfrutar la festividad anual a la medianoche.

La exhibición principal fue denominada "El tiempo de nuestras vidas" y comprende 20.000 efectos pirotécnicos que fueron desplegados desde el puente.

En Japón, que recibió el Año Nuevo dos horas después que Sydney, las tres mayores compañías de telefonía celular instaron a sus clientes a evitar los llamados o los mensajes de felicitación en las dos primeras horas del 2008 para evitar el congestionamiento del sistema.


En Nueva York todo está ya listo para recibir el 2008 en Times Square, donde en Nochevieja se estrenará una nueva bola de cristal, coincidiendo con el centenario de esta fiesta multitudinaria a la que está previsto que acuda un millón de personas.

Los accesos a la plaza permanecerán cerrados al tráfico, pero todas las líneas de Metro funcionarán durante toda lo noche, aunque algunas entradas y salidas de estaciones podrían cerrarse temporalmente para evitar aglomeraciones.

La organización Times Square Alliance ha recordado a neoyorquinos y turistas que no podrán descorchar botellas de champán, ni tomar bebidas alcohólicas porque beber alcohol en público está prohibido en EE.UU. y la policía confiscará las botellas.

También recomienda llevar ropa de abrigo, no consumir cafeína, y beber agua para evitar la deshidratación debida al frío.

La Policía de Nueva York controlará los accesos a Times Square y tampoco se permitirá este año entrar con bolsas o mochilas, una medida de precaución implantada tras los atentados del 11-S.

Los servicios de emergencia, perros adiestrados para detectar explosivos y drogas, y personal de unidades antiterroristas estarán también presentes esa noche en Times Square.

En Río de Janeiro habrá dispositivos especiales para garantizar la seguridad y la movilidad durante la tradicional fiesta de Reveillon en la playa de Copacabana.

Este año, la Municipalidad ha organizado nuevas fiestas con música y fuegos artificiales en otros barrios, como Ipanema o Lagoa, para intentar dispersar el público y reducir las aglomeraciones.

Pese a ello la previsión es que cerca de dos millones de personas, entre ellas 600.000 turistas, se concentren en Copacabana.

Como en todos los años, los accesos a esa playa se bloquearán varias horas antes de medianoche y en el barrio sólo se permitirá el tránsito de autobuses y taxis.

La dirección del Metro comenzó a vender desde la semana pasada los billetes para las personas que pretenden embarcar o desembarcar en las estaciones de Copacabana en el último día del año.

También para evitar aglomeraciones ese día no habrá venta de billetes.

Por motivos de seguridad y para evitar los accidentes como los registrados en el 2000, cuando una persona murió y otras 49 personas resultaron heridas, será reducido el volumen de fuegos de artificio.

Igualmente, por motivos de seguridad, el número de puestos de atención médica en Copacabana será elevado de cinco a siete la próxima semana, cada uno con un equipo de ocho médicos y enfermeras y dos ambulancias.

La Defensa Civil tendrá un helicóptero preparado para el caso de que se requiera el traslado de heridos y los bomberos recorrerán Copacabana en motocicleta con equipos de primeros auxilios.

Según la Secretaría de Seguridad Pública de Río, cerca de 8.000 policías trabajarán durante las fiestas de despedida del año, de los cuales 3.300 en Copacabana, frente a los 3.000 del año pasado.

En Ciudad de México el operativo de seguridad para las fiestas de Navidad y Año Nuevo comprende 15.000 policías antidisturbios desplegados en centros comerciales y financieros y zonas de ocio.

Hasta el 6 de enero, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal ha reforzado además la vigilancia en los puntos de salida y entrada de viajeros -estaciones de autobuses, carreteras e inmediaciones del aeropuerto- con 166 agentes y 54 vehículos.

En Nochevieja el Metro dejará de circular de las once de la noche a las siete de la mañana, hora en que suele abrir en domingo.

Por ello, quienes salgan de fiesta en esa ciudad de 19 millones de habitantes dependerán de sus propios vehículos o de los taxis.

En Buenos Aires, la noche del 31 los hospitales funcionarán con sus planteles de guardia completos y con refuerzos para tres centros que suelen recibir heridos por pirotecnia en estas fechas.

En cuanto al transporte público, el Metro funcionará como lo hace diariamente, de las 5 de la mañana a las once de la noche, y los ómnibus como en día festivo, con horario restringido.

Lo mismo sucederá con las compañías de taxis, que interrumpirán su servicio unas horas antes de medianoche y lo reanudarán en la madrugada, lo que suele ocasionar serios problemas para desplazarse.

Setenta agentes de policía local y sesenta agentes de tránsito formarán el dispositivo de vigilancia especial en la Puerta del Sol de Madrid el próximo lunes, que también contará con 34 unidades sanitarias de Protección Civil, dos centros de comunicación y 94 sanitarios.

Los agentes comenzarán a situarse en la zona seis horas y media antes de la medianoche para evitar la venta ambulante y el acceso a la plaza de personas que porten envases de vidrio u objetos que pudieran ser utilizados como elementos de agresión.

El público en general podrá ocupar toda la Puerta del Sol, excepto las fuentes y estatuas, que estarán protegidas por vallas, así como un pasillo que unirá las calles Mayor y Carretas para ser utilizado por los servicios de emergencia.

El Ayuntamiento va a repartir entre los asistentes más de 17.000 vasos de plástico para que puedan brindar si así lo desean.

A partir de las seis de la tarde del día 31, otro evento ocupará las calzadas: la tradicional carrera de San Silvestre, en sus dos versiones, la Popular y la Internacional. Las calles por donde transcurran ambas carreras permanecerán cerradas al tráfico rodado.

A lo largo de su itinerario, cuatro ambulancias y quince sanitarios velarán por la salud de los corredores, mientras que doscientos agentes -entre policías municipales y agentes de movilidad- lo harán por la seguridad de deportistas y espectadores.

En Londres se espera que más de 350.000 personas celebren el comienzo del 2008 en las calles del centro, sobre todo en la ribera del Támesis, donde están situadas las áreas para ver el espectáculo de fuegos artificiales, y en Trafalgar Square.

Scotland Yard reforzará la seguridad no sólo en el centro, sino en toda la ciudad, y desplegará esa noche 3.600 agentes.

Para facilitar los festejos, el acceso rodado a gran parte del centro de la ciudad quedará restringido desde las seis de la tarde y las autoridades locales recomiendan el uso de transporte público.

Para que eso sea posible, todas las líneas del Metro de Londres y los autobuses urbanos funcionarán de forma gratuita desde las 23:45 a las 04.30, un servicio patrocinado por el banco NatWest.

En París, donde tradicionalmente cientos de miles de personas se congregan en la parte alta de los Campos Elíseos y junto a la Torre Eiffel para acoger el nuevo año, unos 4.500 policías y gendarmes estarán movilizados en la noche de la San Silvestre.

En esas zonas, se instalarán ocho puestos de socorro, dotados de un total de 140 médicos, bomberos y socorristas.

Paralelamente se prohibirá la venta de bebidas y la tenencia de botellas de vidrio en la calle desde las diez de la noche del 31 hasta las cinco de la madrugada del 1. También en esos barrios se prohibirá el tráfico y aparcamiento de coches en esas horas.

Para alentar a los usuarios a dejar el coche en casa, el transporte público en París será gratuito desde las cinco de la tarde del 31 de diciembre hasta el mediodía del día 1.

Para prevenir los desbordamientos causados por el consumo de alcohol, habrá controles de alcoholemia en diferentes puntos.

Asimismo, se prohíbe el uso de petardos en la capital y la venta de gasolina en contenedores pequeños que puedan ser transportados, para evitar la eventual quema de vehículos.

En Berlín, un millar de policías, más otros 500 guardias de seguridad privados, 150 voluntarios de la Cruz Roja y 1.300 bomberos se preparan para velar por lo que ya es casi una rutina en las grandes fiestas: la concentración de un millón de personas ante la Puerta de Brandeburgo.

El emblemático monumento, escenario también de millonarias concentraciones durante el Mundial del 2006 y la Love Parade, acoge la más multitudinaria fiesta de San Silvestre de Alemania.

El transporte público, tanto Metro como autobuses, funcionará toda la noche ininterrumpidamente.

Dentro de la denominada "milla festiva" no está autorizado el lanzamiento de cohetes y cada asistente se verá sometido al entrar a un registro previo por parte de los guardias privados.

El resto de la ciudad sí será terreno franco para la pirotecnia privada, dada la pasión berlinesa por recibir el año a petardazos, desde balcones, puentes o desde algunas colinas de la capital.

En Roma, la Nochevieja se celebra con eventos y conciertos en varias plazas de la ciudad, pero no hay grandes concentraciones. No obstante, se reforzará la presencia policial en el centro.

Las dos únicas líneas de Metro de la capital funcionarán hasta las dos y media de la madrugada, mientras que el resto de los medios de transporte circularán sólo hasta las nueve de la noche del 31.

En Moscú, con sus doce millones de habitantes, las autoridades en la Nochevieja cierran al tráfico en el centro histórico, lugar predilecto de paseo de los moscovitas, por cuya seguridad velarán 25.000 policías y efectivos de las Tropas del Interior.

La mayor concentración se dará ante el carillón del Kremlin. El Metro funcionará una hora más de lo habitual, hasta las dos de la madrugada, y hasta las tres circularán los autobuses y tranvías.

Más tarde, los únicos medios de transporte serán los autobuses extras y los taxis, oficiales o particulares, que esa noche duplican el precio y hacen el agosto, mientras la policía promete ser indulgente con quienes se pasen de copas y ayudar a los más bebidos a llegar a casa.

Finalmente, Tokio celebra la Nochevieja de forma bien distinta a otras grandes metrópolis, con sus calles desiertas y la casi totalidad de sus 160.000 restaurantes cerrados, pero con sus templos abarrotados para dar la bienvenida al día más limpio y nuevo del año, según la tradición sintoísta.

Es una noche para pasarla en familia y no de juerga, pero después de las doce los japoneses comenzarán a visitar los templos budistas y los santuarios sintoístas para orar, ofrecer incienso y lanzar monedas en busca de buenos auspicios para el nuevo año.

Entre los días 1 y 3 de enero se espera que tres millones de personas visiten el templo Meiji de Tokio, uno de los pocos lugares concurridos durante una semana en la que se paraliza Japón.

En Nochevieja, no obstante, trenes y Metro funcionarán toda la noche -aunque con menor frecuencia- para facilitar el acceso a los templos, donde se reforzará la seguridad, sobre todo en Meiji o Yasukuni, que honra la memoria de criminales de guerra.



Fuentes: AP y EFE

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