23/11/2017
En el Gobierno creen que hubo negligencia en el caso y critican cómo manejaron la situación

ARA San Juan: Mientras la búsqueda continúa tras el anuncio de la explosión, hay tensión con autoridades de la Armada

El Jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina, Almirante Marcelo Eduardo Hipólito Srur saluda al ministro de Defensa, Oscar Aguad.

Las horas del almirante Marcelo Hipólito Srur al frente de la Armada estarían contadas. En el Gobierno dejan trascender el enojo no sólo por el desenlace del ARA San Juan sino por el manejo que hizo la fuerza del caso. El Ministerio de Defensa abrió unos 40 sumarios internos, y fuentes gubernamentales hablan de “negligencia” e información “ocultada” por la Armada en relación con hechos del submarino.

El Gobierno esperaría que la Armada confirme el destino del submarino y la suerte de los 44 tripulantes antes de tomar la decisión de relevar a Srur, otros almirantes de la conducción naval y seguramente, la línea jerárquica de responsabilidad directa sobre las operaciones del submarino.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, ya reprochó a Srur haberse enterado “por los medios” de la pérdida del contacto con el ARA San Juan. Fue al principio de la crisis, cuando debió regresar de apuro de Vancouver donde participaba de un congreso sobre misiones de paz de la ONU. Ayer volvió a cruzarlo y le cortó el teléfono al almirante cuando éste le dijo desconocer el origen de algunas informaciones que se estaban dando a las familias en Mar del Plata.

En la cuenta que se carga a la Armada está haber reconocido recién el domingo, a cinco días del último contacto con el submarino, que el comandante había informado de averías en las baterías y un “cortocircuito” a bordo. Es decir, la fuerza tenía esa información desde el minuto cero pero esperó días para darla -y cuando lo hizo, la minimizó o buscó desligarla del episodio-. Según fuentes gubernamentales, el Ministerio y el Presidente se enteraron apenas unas horas antes, en la noche del sábado.

“Se rompió la cadena de mando con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, que es el Presidente”, aseguraron.

Srur comanda la Armada desde enero de 2016, tras ser nombrado por Macri al asumir y como parte de la renovación de la máxima conducción de las Fuerzas Armadas.

En esta crisis Aguad se mantuvo en segundo plano y casi sin apariciones públicas; en estos días despachó a Puerto Belgrano a la secretaria de Logística, Graciela Villata, y al Edificio Libertad al de Asuntos Militares, Horacio Chighizola, dicen que con tensiones con los marinos. La responsabilidad de la comunicación -con aval de la Rosada- quedó para la Armada, con el capitán Enrique Balbi como vocero.

Justamente a través de Balbi la Armada salió ayer al cruce de las múltiples críticas que se dispararon tras revelarse la posibilidad de que el submarino hubiese explotado, y la crisis que generó en los familiares de los tripulantes.

“El esfuerzo para encontrar a los 44 tripulantes es una tarea en equipo, sin pausa y con la más alta colaboración entre el Ministerio de Defensa y la Armada. Donde las comunicaciones oficiales a las autoridades correspondientes se brindaron en tiempo y forma”, aseguró Balbi, que fuera de su hábito de estos días, leyó un texto que llevaba por escrito.

Allí negó también que la fuerza haya tenido información previa de las “anomalías hidroacústicas” -como trascendió- y aseguró que la búsqueda “se cumplió en tiempo y forma”, siguiendo protocolos que indican que se inicia a las 36 horas de la pérdida de contacto y 24 horas después, se declaró el plan de búsqueda y rescate. En fuentes oficiales anticiparon que los relevos llegarán cuando la Armada termine de “asumir sus responsabilidades técnicas” en el episodio.

CONTINÚA EL OPERATIVO DE BÚSQUEDA Y RESCATE 

En la zona demarcada como lugar donde se habrían producido las "anomalías hidroacústicas" (explosión) están concentrados los esfuerzos por dar con el submarino. Aviones, buques, drones, minisubmarinos robotizados de los distintos países que están colaborando procuran encontrar la nave y sus 44 tripulantes.

También en el puerto de Comodoro Rivadavia el movimiento es incesante. Que esté transcurriendo el noveno día y el conocimiento de la supuesta explosión no ha detenido el trabajo de las distintas aeronaves extranjeras y nacionales.

CÓMO SE ORGANIZA EL OPERATIVO PARA EL POSIBLE RESCATE:

Una explosión. Eso fue lo que comunicó este jueves a la mañana, en su primer parte oficial, el vocero de la Armada, Enrique Balbi. Como había hecho ayer, cuando anunció que se había encontrado una "anomalía hidroacústica" y luego aseguró que se trataba de "un ruido", el funcionario militar se sirvió de varias palabras para describir el fenómeno: "Se detectó un evento anómalo singular corto violento no nuclear consistente con una explosión". Al final de su conferencia de prensa, cuando le preguntaron si se trataba de una explosión, Balbi reconoció: "De acuerdo a este informe, ".

Ocurrió el miércoles 15 a las 10.31, tres horas después que el submarino ARA San Juan, con 44 tripulantes abordo, se comunicara por última vez. Fue en una zona del océano que coincide con la ruta que la nave debía realizar hacia Mar del Plata. La Armada no confirmó ni descartó que esa explosión proviniera del submarino pero, minutos después del anuncio, Itatí Leguizamón, esposa de uno de los tripulantes, aseguró: "Ya no tengo esperanzas".

La detección de la explosión fue tras una investigación en el Atlántico Sur de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que tiene sede en Austria. Rafael Grossi, embajador argentino en Viena, le comunicó el hallazgo durante la madrugada de este jueves al Canciller Jorge Faurie, quien lo transmitió al ministro de Defensa, Oscar Aguad, y a las máximas autoridades de la Armada.​

Antes de que Balbi diera el parte, los familiares de los tripulantes recibieron la información en la base naval de Mar del Plata: algunos se abrazaron, algunos gritaron, otros forcejearon con los oficiales que intentaban contenerlos, una chica se tiró en el pasto para llorar.

Submarino ARA San Juan: tras confirmar la explosión, lo buscan en el fondo del mar

Una mujer llora en las afueras de la Base de Mar del Plata. 

​Según detalló Balbi, la explosión informada desde Austria coincide con la "anomalía hidroacústica" -el ruido- informado desde Estados Unidos el martes: ocurrieron a la misma hora. La zona también es coincidente: unos 48 kilómetros al norte del último lugar en el que el submarino logró comunicarse, a la altura del golfo San Jorge, a 432 kilómetros del continente. Ese punto es el que centraliza una búsqueda que tiene 125 kilómetros de radio.

Hay seis buques, entre argentinos y extranjeros que realizan un "mapeo" del fondo marítimo; tres aeronaves rastrean la presencia del submarino a través de sensores de sonoboyas; y tres destructores y una corbeta, con sus sonares y teléfonos sub-acqua, también intentan detectar el ARA San Juan. Ya trabajan en la zona cuatro vehículos sumergibles a control remoto de la Marina estadounidense. Uno de ellos puede rastrear hasta los 1.500 metros de profundidad. El fin de semana llegará también un mini-submarino que se sumerge hasta 600 metros. El vocero de la Armada sostuvo que, en el radio de búsqueda, hay zonas en la plataforma continental en las que la profundidad promedio es de 200 metros, y otras, más allá del talud, en las que alcanza los 1.000, 2.000 y hasta 3.000 metros.

"​Más allá del talud, no se puede encontrar el submarino. Si un submarino cae más allá de la plataforma continental es porque su tripulación llegó sin vida o inconsciente o incapacitada para largar el lastre antes de ese momento. Si no, se reemplaza el peso que ejerce el agua en los tanques que el submarino llena para poder hundirse y flota. Y si eso falla, se libera de contrapesos mecánicos como fierros para lograr emerger", explicó Fernando Morales, perito naval y vicepresidente de la Liga Naval Argentina. Según detalló, por tratarse de embarcaciones militares, los submarinos no tienen caja negra "porque eso implicaría un peligro en caso de caer en manos enemigas". En ese sentido, no hay una pieza específica que permita descifrar un peritaje.

"Sería bueno encontrar los compartimentos de las baterías del ARA San Juan, eso permitiría saber qué pasó", aseguró. Ese fue el compartimento averiado, según comunicó el comandante del submarino antes de que se perdiera su rastro. Según Morales, "puede haber una explosión en el cuarto de baterías, que se no es de gran fuerza y no parte el submarino al medio pero elimina gas cloro, que es letal; a la vez, un incendio en el área de baterías puede generar la explosión de un tanque de combustible". En ambos casos, sostuvo el perito, la onda expansiva y el ruido de esa explosión puede ser registrada por la tecnología dispuesta en el océano.

En su última comunicación oficial de este jueves a la tarde, el vocero de la Armada insistió en que "se mantiene la búsqueda hasta localizar al ARA San Juan y a nuestros 44 tripulantes" y aseguró que "ninguna unidad de la Armada zarpa o decola si no es en condiciones operativas normales". Consultado por las reacciones de los familiares de la tripulación, dijo: "Los entendemos, pero la Armada está haciendo lo humanamente posible".

 

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