30/06/2017

Dos cordobeses crearon un domo para climas extremos y lo probaron en la Antártida

Se trata de un refugio móvil argentino que resiste condiciones climáticas adversas como las de alta montaña y temperaturas y vientos antárticos extremos.

Un refugio móvil argentino que resiste condiciones climáticas adversas como las de alta montaña y temperaturas y vientos antárticos extremos, es probado en la base Esperanza con la expectativa de fortalecer la red de refugios para investigación a partir del geodomo fabricado por dos emprendedores cordobeses con asesoramiento del INTI, informó hoy Julián Demo, uno de los creadores.

Se trata de un geodomo con paneles exagonales ensamblados que "encastran entre sí y se ajustan con tornillos de acero inoxidable para formar una estructura autoportante con forma de cúpula", contó a Télam Demo, autor del proyecto junto a Mariano Bearzotti.

Cien por ciento argentino, el refugio móvil desarrollado con el asesoramiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) es fácil de armar y de trasladar: pesa 400 kilos; mide 2,2 metros de largo, uno de ancho y 1,8 de alto, y su estructura semiesférica permite que el aire se mueva en forma circular y el calor se distribuya de manera uniforme.

El habitáculo, que oficia de iglú portátil, partió desde la localidad cordobesa de Calamuchita hacia la Base Esperanza a mediados de marzo: "Estamos en continuo contacto con los chicos de la Base desde que llegó en una caja como si fuera un mueble de escritorio", relata Demo.

Los antárticos "decidieron el lugar de emplazamiento y lo están probando con la expectativa de su uso en el fortalecimiento de la red de refugios para investigación y presencia" nacional en el continente helado.

El personal responsable del armado en el lugar -entre ellos Juan Manuel Lescano, jefe de la patrulla de rescate de la Base Esperanza- balanceó que "la experiencia de haber dormido 48 horas en este espacio fue muy confortable porque mantuvo una temperatura constante de 0 grados pese a que la sensación térmica en la zona era de -15º centígrados".

Sumado a la experiencia antártica, los emprendedores trabajan "con la gente de Turismo en un proyecto para equipar con refugios los 'seismiles' de Argentina (las montañas de más de seis mil metros) que está bastante avanzado", anunció.

La idea "surgió hace más de cuatro años porque necesitábamos ampliar la capacidad del refugio de piedra y chapa de la base del cerro Champaquí -de 2800 metros y el más alto de Córdoba-, y lo que había en el mercado eran estructuras de caño y lona, más provisorio", relató Demo.

Entonces hicieron una primera generación de domos para el camping de la base y una segunda para el refugio de la empresa que opera el Champaquí, hasta que le quisieron "dar una vueltita más de tuerca y surgió la tercera generación, con la ventaja de la transportabilidad y de su bajo impacto ambiental".

"La vida nos cruzó con gente de la Dirección Antártica y nos propusieron llevarlo a la Antártida", celebra el emprendedor, que se declara "contento con la gente del INTI y la asistencia técnica del ministerio de Ciencia y Tecnología.

El director del Centro Aeronáutico y Espacial del INTI Córdoba, Julio Sánchez, dijo a Télam que el inicio del trabajo conjunto fue "una reunión en INTI Córdoba que convocó a las empresas interesadas en materiales compuestos, a la que se acercó Julián, un emprendedor que tenía experiencia de un prototipo en la alta montaña y quería avanzar en el diseño".

Junto a otros especialistas del programa de Materiales Compuestos del INTI y de los centros de Córdoba Plásticos, Construcciones, e Incendios y Explosiones, Sánchez encaró "una asistencia integral porque eran una empresa en formación, tanto técnica como de financiamiento para encarar el desarrollo tecnológico".

"La Agencia de Promoción Científica y Tecnológica aceptó el plan y tenemos expectativa en que se apruebe el proyecto", que además tiene el aporte de una empresa madrina a nivel provincial.
Respecto del material compuesto, Sánchez precisó que el domo fue fabricado "en fibra de vidrio, que es el material resistente, con resina poliéster que aglomera".

El refugio tiene una superficie de 12 metros cuadrados y un revestimiento formado por tres capas de materiales compuestos: fibra de vidrio en el exterior y el interior, y esunpuma de poliuretano en medio.

"Uno de los proveedores nuestros es Fadea -Fábrica Argentina de Aviones-, que tiene los mejores materiales compuestos, y estamos tratando de articular a todos los actores, ya que la versatilidad de los materiales compuestos está llevando a que tengan nuevos usos, no sólo en piletas o cúpulas de autos", concluyó Demo.

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