07/06/2016
COPA AMÉRICA 2016

BUEN INICIO: TRIUNFO JUSTO DE ARGENTINA SOBRE CHILE

En Santa Clara, California (EE.UU.) la Selección Argentina, con Messi en el banquillo, superó a Chile ampliamente, con un 2 a 1 que pudo ser más. Con goles de Angel Di María y Ever Banega, derrotó al conjunto trasandino, campeón de la última edición del torneo continental. El descuento trasandino fue de Fuenzalida.

Siempre la situación de reemplazar al mejor futbolista del planeta genera una sensación de desamparo, de fragilidad. Es como si el mundo ahí se terminara. Jugar sin Messi representa un inmenso desafío colectivo. Es disimular su ausencia lo máximo posible. Es sostener la misma idea con convicción. Es demostrar que hay equipo. Es, al cabo, todo eso que supo dibujar Argentina aquí, en este rincón californiano, nada menos que frente a Chile, el rival-fantasma, el que lo había vencido en la final de la Copa América 2015, el que lo había encerrado en marzo en el segundo tiempo, el que más dificultades le había provocado en esta “Era Martino”. Como ante Paraguay y Brasil, a fines del año pasado, la Selección no se quebró. Como ante Colombia en Barranquilla, la Selección también ganó con merecimientos totales. Como en aquellas oportunidades por las Eliminatorias, la Selección respondió sin Messi, pero dejó un mensaje global más trascendental: el equipo crece. Eso es vital con o sin el mejor.

Para superar el efecto que significa prescindir del número uno, Argentina logró algo clave en el inicio: supo sembrar sensaciones positivas. Impuso presencia, tanto que de entrada nomás construyó una linda maniobra a partir de Banega, con un centro de Di María y con un cabezazo en el travesaño de Gaitán, quien como sucesor de Leo y en su primer torneo oficial con la Selección hallaba una señal para liberarse ante semejante responsabilidad, si es que la necesitaba, porque atrevimiento le sobra, ¿o acaso no se notó al ratito cuando dibujó un excelso control orientado con el pecho y habilitó a Di María para que sacara un zurdazo que pasó cerca?

Entre dos selecciones que apuestan a la presión y a la posesión, iba a ser clave la pelea por la pelota en la mitad de la cancha, donde Chile se hace fuerte con su triángulo conformado por el dulce Marcelo Díaz como vértice más retrasado, más Aránguiz y Vidal adelantados. Por esa razón, Argentina se plantó con un 4-2-3-1, con Augusto Fernández y Mascherano como doble 5 y Banega como punto más alto del medio, acompañado a la misma altura por los dos extremos zurdos, Gaitán a la derecha y Di María a la izquierda.

Al cabo, en esa pulseada central, en el primer tiempo, daba Chile la sensación de mayor fluidez, pero Argentina se sentía cómoda cuando volaba hacia los espacios vacíos en velocidad con ese rayo que es Di María.

El seleccionado argentino de fútbol, sin el astro Lionel Messi, venció al vigente campeón Chile por 2 a 1, con goles de Ángel Di María, la figura del equipo, y Éver Banega, de buen desempeño, para calzarse el traje de máximo candidato al título en la Copa América Centenario en Estados Unidos.

Los chilenos, dirigidos por el argentino Juan Antonio Pizzi, llegaron al descuento con un cabezazo del ex Boca José Fuenzalida en el último minuto adicionado de un partido correspondiente al Grupo D, que se disputó en el Levi's Stadium de Santa Clara, California.

El equipo de Gerardo Martino se quedó con un triunfo importante con vistas a la clasificación a los cuartos de final pese a no contar con su máxima figura en cancha (presenció el partido en el banco de los suplentes no recuperado de una lesión) y ante un rival que lo había vencido por penales en la final de la edición del año pasado.

El trabajo de la Argentina fue de menor a mayor que encontró su mejor versión en el segundo tiempo con un Di María iluminado más el aporte de Banega y la buena labor de Javier Mascherano y el repunte de Augusto Fernández.

La primera parte planteó el duelo de la posesión de la pelota, comentada en la previa, y asumida durante el partido. En esa disputa, la Argentina perdió por poco, con Banega más adelantado y pero con las intermitencias de Fernández y Mascherano que trataron de achicaron espacios.

La batalla de la tenencia del balón dispuso un ida y vuelta en los primeros 20 minutos, saludables para el espectáculo, pero que evidenciaron fallas de uno y otro para defender.

El equipo argentino contó con varias ocasiones para abrir el marcador con el cabezazo de Gaitán (1min) que pegó en el travesaño en una jugada que se inició con la recuperación de Banega y el centro desde el costado izquierdo de Di María, un sector bien explotado por el seleccionado "albiceleste".

Higuaín tuvo su oportunidad (22min) luego de otra buena construcción entre Di María, que la inició en campo argentino, y Banega; y el remate de cabeza de Marcos Rojo (22min) rozó el palo izquierdo de Claudio Bravo.

Chile fue peligroso cuando Marcelo Díaz, el más lúcido de sus intérpretes, captó balones y buscó de inmediato, casi de memoria, con disparos altos, a Eduardo Vargas y Alexis Sánchez, para aprovechas algunos desajustes en la dupla central Otamendi-Funes Mori..

Precisamente, el ex River tuvo una salida defectuosa que el delantero de Arsenal de Inglaterra intentó sacar provecho, pero su definición fue desviada por los reflejos espectaculares de Sergio Romero (29min). El tapadón de "Chiquito" valió como un gol.

A los 25 minutos, Gerardo Martino invirtió los caminos de Gaitán, que iba por derecha, y Di María, que iba por izquierda, y desde entonces, Argentina perdió poder ofensivo, iniciativa y ambos se anularon. La decisión del "Tata" no resultó y la modificó en el segundo tiempo.

Esa corrección le valió el gol al equipo, cuando Banega le quitó la pelota a Charles Aránguiz, habilitó a Di María quien venció la floja resistencia de Bravo. El volante de París Saint Germain de Francia se lo dedicó con mirada al cielo a su abuela recientemente fallecida con una remera blanca y la leyenda: "te voy a extrañar muchísimo".

Argentina profundizó su buen momento con el segundo golpe ante un Chile desordenado, ya sin peso del mediocampo con Díaz, Aránguiz y Vidal ni la presión en ataque, con el gol de Banega, en una acción similiar a la del primer gol, pero esta vez con Di María como asistidor y Mascherano en el lugar del quite.

El ingreso de Sergio Agüero le dio mayor vitalidad al ataque ante un cansado Gonzalo Higuaín, quien ayudó en la presión a la defensa, pero no gravitó. En pocos minutos en cancha, el "Kun" exhibió algo más que el "Pipita".

Sobre el final, Argentina finalizó mejor parada que Chile, que con Pizzi como entrenador perdió por segunda vez consecutiva con el seleccionado "albiceleste", y el error de Romero, en el gol de cabeza del ingresado José Fuenzalida fue la única mancha del equipo.

En la próxima fecha, Argentina enfrentará a Panamá (10 de junio) en Chicago y continúa invicto ante Chile en Copa América con 20 triunfos y seis empates.

-Síntesis-

Argentina: Sergio Romero; Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Ramiro Funes Mori y Marcos Rojo; Augusto Fernández, Javier Mascherano y Éver Banega; Nicolás Gaitán, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María. DT: Gerardo Martino.

Chile: Claudio Bravo; Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara y Eugenio Mena; Marcelo Díaz, Charles Aránguiz y Arturo Vidal; Alexis Sánchez, Eduardo Vargas y Jean Beausejour. DT: Juan Antonio Pizzi.

Goles: en el segundo tiempo, 5min. Di María (A); 13min. Banega (A); 45 + 3min. Fuenzalida (CH).

Cambios: en el segundo tiempo, 8min. Fabián Orellana por Mena (CH); 24min. Mauricio Pinilla por Vargas (CH); 27min. Sergio Agüero por Higuaín (A); 34min. Erik Lamela por Di María (A); 37min. Jose Fuenzalida a Aránguez (CH); 41min. Matías Kranevitter por Gaitán (A)

Amonestados: Di María y Rojo (A); Medel, Vidal e Isla (CH).

Árbitro: Daniel Fedorczuk (Uruguay)

Estadio: Levi's Stadium (Santa Clara, Estados Unidos)

Público: 69.451 personas.

 

 

 

Hubo un rato de dudas cuando Argentina fue abordada por las imprecisiones, todo coincidente con una modificación llamativa: trocaron bandas Gaitán y Di María, que estaban cómodos, y ambos se diluyeron. Ahí Chile viajó de las insinuaciones al peligro. Ahí surgieron dos individualidades defensivas que salvaron un par de momentos cruciales: Romero le tapó un mano a mano a Alexis Sánchez, tras una salida imperfecta de Funes Mori, y Rojo evitó un gol con un cierre justo cuando Vargas esperaba para empujarla. También un equipo ganador necesita que lo rescaten cuando las circunstancias lo desbordan.

 

 

El resultado, al final, se quebró en la pulseada por la presión. Después de que Chile amenazara en el inicio del segundo tiempo, Argentina, con dos recuperaciones en tres cuartos, encontró la luz. Primero, Banega anticipó a Aránguiz y abrió a Di María para que sacara el latigazo que festejó emocionado con su abuela que lo ilumina desde el cielo. Y al ratito, Di María le devolvió gentilezas a Banega para que definiera, en una acción nacida en una pelota que rescató Gaitán y luego pasó por Mascherano.

 

El duelo de la mitad de la cancha, en esa segunda porción, fue de Argentina. Ahí estuvo la clave, aparte de saber exprimir las ocasiones en el momento más oportuno, de nuevo con Gaitán por la derecha y con Di María por la izquierda, como al principio. Chile sintió el impacto, se diluyó y quedó expuesto al tercero, aunque encontró el descuento a segundos del final gracias a una salida en falso de Romero que capitalizó Fuenzalida.

Argentina ganó y se perfila como líder del grupo, porque se supone que acumulará los seis puntos ante Panamá y Bolivia, pensando en cuartos de final, contra Uruguay o México. Otra vez sin Messi demostró reacción. Lo hizo de nuevo sin Messi. Como un equipo de verdad.

 

 

 

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