OSSE: Restringido de 11 a 17
28/11/2006

La rebelión de los curas en Santa Cruz



Autor: Opi Santa Cruz
 
Luis Vicego en Las Heras, acusó, denunció y fustigó a la policía y al gobierno provincial y nacional.
 
En Río Gallegos, el padre Juan atiende diariamente a numerosas familias necesitadas sin apoyo del Estado y ha reconocido el grado de necesidad de la gente; el Obispo Romanín dio apoyo explícito a los reclamos de los gremios y la multisectorial el 30 de agosto, y llamó a los políticos a tener mayor sensibilidad social.
 
En Caleta, el padre Lapadula acusó a un legislador por narcotráfico y otro cura, el padre Lusoveck se negó a pedirle que se calle.
 
Una vez más fuimos los iniciadores de una noticia que a partir de su publicación en nuestra página tomó estado nacional y desde anoche diversos medios de la Capital Federal y de provincias vecinas consultan tanto a esta Agencia como a colegas de Río Gallegos y a radios de Caleta Olivia; nos referimos a la nota que publicáramos ayer a las 18:30 en la cual se describe un altercado verbal entre el Senador Nicolás “Tito” Fernández y el sacerdote Enrique Lapadula.
 
Allí hicimos mención a un incidente que tiene serias connotaciones por las figuras que están involucradas (un cura acusador y un Senador acusado) y las graves imputaciones que se hacen sobre la sospecha de que los políticos del FPVS facilitan el ingreso de la droga en la provincia y particularmente en Caleta Olivia y puntualmente el párroco puso el acento en la culpabilidad expresa del legislador quien se enojó al punto de amenazarlo con hacer lo posible para que lo trasladen de esa ciudad, cosa que de acuerdo a lo señalado por OPI estaría decidido su pase a la localidad de Puerto Deseado.
 
Sin embargo, pobladores de diversos sectores de la ciudad de Caleta Olivia han organizado una marcha para hoy a las 18:00hs con el fin de impedir que al cura Enrique Lapadula se lo traslade desde allí donde hace sólo un año que está, cuando lo normal es que un sacerdote permanezca como mínimo entre 4 y 6 años en cada destino. Esto hace pensar que evidentemente existen presiones de tipo político para quitar al sacerdote de la ciudad petrolera.
 
Ratificando datos
 
Esta mañana la Sra. Silvia Farías, integrante de la Pastoral de Caleta, en comunicación telefónica con el programa “La Parada” de FM Tiempo en Río Gallegos ratificó plenamente la información que diéramos en exclusiva en el día de ayer, rectificando solamente que el diálogo de elevado tono entre el cura y el senador no fue luego de una misa, sino al finalizar una reunión en la que ella participó junto a otros actores de ONGs de la localidad y fuerzas vivas.
 
Sin embargo la Sra. Farías no se quiso comprometer en cuanto a los dichos del legislador y los del párroco hacia Fernández y delicadamente desvió el tema para evitar remitirse a los dichos de uno y otro. Pero cuando los conductores del programa le preguntaron puntualmente sobre el patrimonio del Senador Fernández, a raíz de la foto que OPI difundiera de su casa en la costanera de Caleta Olivia, Silvia Farías hizo un pequeño silencio y luego expresó que “en realidad no se sabe si es una residencia o un hotel cinco estrellas”.
 
Un poco de memoria
 
En OPI hemos venido informando permanentemente sobre el delicado tema de la droga en Santa Cruz y los accesos por zona norte. También marcamos con mucho énfasis, inclusive a través de columnas de opinión, que la velocidad inusitada de los legisladores Nicolás Fernández y el diputado Manuel Córdoba por la creación de la Aduana y posteriormente el Juzgado de Caleta Olivia levantaba enormes suspicacias en la población de la ciudad de El Gorosito.
 
En ese momento la diputada Elisa Carrió hizo declaraciones sobre el mismo tema y acusó a los políticos del FPVS de querer favorecer el tráfico de estupefacientes por puertos patagónicos dentro del área de control de la jurisdicción provincial, puesto que hasta ahora todo se debe encausar en el Juzgado de Comodoro Rivadavia, en la provincia de El Chubut, donde se ventilan las causas por los procedimientos de narcotráfico en zona norte de Santa Cruz.
 
Por estas manifestaciones de la jefa del ARI también desde OPI difundimos el audio donde en respuesta el Senador Tito Fernández se dirigió a Carrió en una radio de Caleta Olivia calificándola de “gorda espantosa”.
 
Paralelamente difundimos también la noticia que había una Asociación de lucha contra la drogadicción en Buenos Aires desde donde su presidente Claudio Izaguirre nos había enviado información en la cual señalaba a Santa Cruz como la provincia con mayor índice de consumo y tráfico de drogas, razón por lo cual una vez que tomó estado público sus afirmaciones a través nuestro, fue consultado por distintos medios provinciales y es así que viajó personalmente a la localidad de Caleta Olivia para inaugurar allí a la ONG ALUCA (Asociación de Lucha contra las Adicciones).
 
Estando Izaguirre en Caleta Olivia denunció que él personalmente había comprobado en las calles de esa ciudad la venta de drogas y pidió que las autoridades investigaran el patrimonio del Comisario Iñigo, titular hasta hace un mes de la Regional zona norte de la policía de Santa Cruz.
 
Por esta denuncia, el propio Jefe de Policía, Wilfredo Roque, pasó a disponibilidad a Iñigo quien también es acusado por los familiares de Sergio Sayago de haber sido responsable de mala praxis policial la noche del 07 de febrero del 2006 cuando en la revuelta de los petroleros murió el oficial de policía a causa de golpes y disparos.
 
La hora de las sotanas
 
A pesar que los sacerdotes ya no usan el característico atuendo negro que los diferenciaba del resto de los civiles en pueblos y ciudades argentinas, pareciera que han comenzado a mimetizarse no solo en el vestuario, sino que algunos curas están dejando una impronta que preocupa a la gente con poder porque observa que la Iglesia se está transformando casi en un nicho de solidaridad que atenta contra el “sistema instituido”.
 
No se podría hablar de “toda la Iglesia” pero sí podríamos hablar de curas más comprometidos que otros. Este es el caso de Rovira en Misiones y de tantos otros que pueblan la geografía argentina pero que por obvias razones no trascienden públicamente.
 
Sin embargo hemos apreciado que en Santa Cruz han surgido un par de nombres que concitan la atención de la gente y son por un lado el carismático padre Luis Vicego de Las Heras, un cura antisistema que no deja de acusar la corrupción policial y estructural de una política perversa fundada más que en valores éticos y solidarios, en una sociedad para delinquir.
 
En Río Gallegos, lejos de un perfil similar, el Padre Juan cumple en esta capital una tarea solidaria encomiable y silenciosa, toda vez que cobija en su parroquia a decenas de familias que llegan sin nada a la ciudad producto de la migración interna y regularmente el cura sale por los medios a reconocer que el factor de desocupación es muy preocupante en Gallegos, que hay desnutrición infantil y que el Estado no lo asiste para realizar su tarea social.
 
El propio Obispo de esta capital, Monseñor Romanín, que se hizo cargo este año de la Diócesis, planteó la independencia de la Iglesia de los dineros del Estado y no dudó en apoyar explícitamente por escrito la marcha multisectorial que hicieron los gremios en Río Gallegos donde se congregaron mil quinientas personas en el centro de la ciudad mientras el gobierno de la provincia disponía una “contramarcha” en casa de gobierno, la cual había sido rodeada por obreros de la construcción pagos, provenientes de empresas cercanas al poder, empleados públicos, funcionarios y diputados del FPVS.
 
En aquella oportunidad el Obispo Romanín realizó un encendido llamado al diálogo de las partes, hizo hincapié en la necesidad de aportar a políticas solidarias que tengan como eje central al hombre y apoyó la libertad de expresión de aquellos que reclaman por sus derechos.
 
Ese día 30 de agosto el Obispo había comprometido su presencia en el acto multisectorial donde todos y cada uno de los gremios representados expuso sus problemas y peticiones, pero ante la información que daba cuenta que en Casa de Gobierno se estaba gestando una “contramarcha” con más de 350 personas muchas de ellas alcoholizadas, los organizadores de la protesta encabezados por Ezequiel Pérez (empleados legislativos), Alejandro Garzón (ATE Santa Cruz) y Pedro Biot (Municipales), le aconsejaron a Romanín que bastaba con su adhesión, porque no había mayor seguridad en el acto, ya que el Estado que debía proveerla era quien desde la gobernación había ordenado un contingente de contrarrespuesta.
 
Finalmente, en Caleta Olivia el padre Enrique Lapadula conmovió a propios y extraños acusando al senador Fernández de facilitar el tráfico de drogas y cuando el legislador pidió a otro cura de su ciudad, el párroco Juan Lusoveck, que intercediera ante Lapadula para que se calle la boca, Lusoveck se puso del lado de su colega religioso.
 
Preocupante para algunos y estimulante para la mayoría de la gente de la provincia que asiste a un cambio que se traduce en compromiso expreso de algunos hombres de la iglesia, hoy a las 18:00hs el pueblo de Caleta Olivia se reúne en el Gorosito para alzar su voz a favor del sacerdote que pretenden trasladar. Y como si esto fuera poco, entre quienes convocan no hay solo católicos, están representadas otras religiones como los evangélicos que con sus pastores se unen a la protesta por Lapadula.
 
¿Será Santa Cruz cuna de la próxima rebelión de los curas?
 

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