16/02/2012
Por César Carmona

Ocho Cruces de Los Andes: La voluntad de los pueblos

Un viaje al alma y un sentimiento que se repite y renueva año tras año. La libertad, la integración argentina-chilena y una cordillera que nos hermana y une con la misma fuerza que tuvieron San Martín y O'Higgins.

He tenido la suerte de compartir con el gobernador Gioja y su equipo de expedicionarios siete cruces de Los Andes y la realización para televisión de un reality de esta gesta: ocho cruces en total. Un largo camino, muchas historias, muchas experiencias, muchos amigos.

Por eso permítanme contarles algunas cosas pocas veces dichas de estas travesías.


Un viaje al alma

He vivido todo tipo de experiencias en estos cruces y compartido con personas de todo el mundo el viaje. Y en este punto puedo decir, que es como que la cordillera te atrapa, te hechiza. Como decían los indios de esta zona “yastai” el dios protector de la naturaleza te embruja y siempre quieres volver a estos parajes.

Muchos siguiendo los consejos de sabios y viejos baqueanos le piden permiso a la montaña, otros la admiran en su belleza y magnificencia antes de trasponerla. Pero todos vuelven enamorados de estas montañas. Algunos dicen, embobados por su imponencia que aquí está el edén. Quizás Dios se detuvo unos minutos en la creación para darle unas pinceladas más de belleza a estos lugares.

Embajadores, políticos, empresarios, artistas, periodistas, invitados y militares se maravillan de esta porción de tierra que tenemos el orgullo los sanjuaninos de tener. La cordillera de Los Andes une, nos une en nuestra alma, nos reconcilia con nosotros mismos y nos une con nuestros hermanos chilenos. En las largas horas de cabalgata los expedicionarios se unen a la historia, a la pachamama. El espíritu de los valientes que cruzaron estas tierras en 1817 está presente.

Alguien dijo una vez: “Vengan, hagan el cruce de Los Andes y encontrarán dentro de cada uno cosas, que pensaban que no tenían”. Al cruzar Los Andes aflora lo mejor y lo peor de uno pero es el grupo y la montaña los que templan el espíritu y al final el hechizo surte efecto y todos regresan al final de la travesía pensando en volver.


La voluntad de los pueblos

Realizar el cruce de Los Andes, cabalgar más de 8 horas por día, soportar el frío, el calor, las inclemencias del tiempo es solo un pequeño homenaje que se realiza cada año para decirle al mundo que los pueblos no se equivocan y que cuando quieren ser libres y hermanos las fronteras físicas no separan sino unen. Quienes tuvieron la oportunidad de realizar el cruce de Los Andes, insisto porque es un “síntoma común”, vuelven con la cabeza “tocada” ¿Será el espíritu de esos que dejaron su sangre por la libertad, que posee a todos los que ingresan al corazón mismo de Los Andes? ¿Es el espíritu de la libertad? ¿Es volver a andar las huellas de los valientes, de los patriotas?.

Lo cierto es que el Cruce de Los Andes reencuentra con uno mismo y con la historia. Volvemos sedientos de saber más de ese genio y padre que imaginó a nuestras naciones hermanadas. La vida de San Martín pocas veces difundida en profundidad es un dechado de virtudes y objetivos. Seguir las huellas de San Martín es decir ¡podemos! Es imbuirnos en libertad y compromiso, es luchar por nuestros ideales.

Cuando estamos en la carpa luego de una jornada agotadora de cabalgata, todos pensamos ¿cómo hizo? ¿Cómo logró sobreponerse a todo y seguir?.

San Martín nos dejó un legado, un mensaje que todavía algunos no terminan de decodificar, los pueblos no se equivocan y la libertad no se compra, se gana con esfuerzo y trabajo. Y los pueblos, la voluntad de los pueblos, es seguir juntos hasta el devenir de los tiempos.

Somos lo que somos. Y al fin y al cabo somos parte de una historia común con Chile, los lazos de amistad y fraternidad están desde siempre y se remontan a los orígenes mismos de la historia. Los pueblos originarios, los dueños de la tierra, ya comerciaban o estaban bajo el dominio de etnias trasandinas. Pero el contacto y los lazos se nutrían diariamente.

Y nuestro Padre de la Patria, el General Don José de San Martín abrazó esta idea. San Martín no solo le dio un lugar de privilegio en el Ejército de Los Andes a los patriotas chilenos que huían de la tiranía española sino que se nutrió de sangre cuyana, chilena, peruana, para formar el Ejército Libertador. San Martín amó estas tierras, estas montañas, a nuestra gente. Y nadie debe olvidar ese sentimiento.


¿Por qué el Cruce de Los Andes?

En este mundo en el que faltan héroes de carne y hueso, o en el que no hemos sabido darles a nuestros próceres su lado humano, ese que lo acerca más al pueblo, seguir las huellas de San Martín es meterse en la piel de alguien que no conocía los imposibles.

El Lic. Edgardo Mendoza dice que hacer el Cruce es parte de la vida, es llegar adonde creíamos que no podíamos, es lograr cosas que creíamos eran imposibles, es cruzar nuestra propia alma para encontrar esas fibras, esa garra que nos hace más valientes, más humanos, más solidarios, más patriotas. Y esa es otra enseñanza que nos dejó San Martín, él cruzó Los Andes y liberó varias batallas para lograr la libertad y derrotar la tiranía.

Que San Martín cruzó por tierra sanjuanina con el grueso del Ejército de Los Andes es un hecho histórico que nadie pone en duda. El trabajo del Lic. Edgardo Mendoza y el hoy Teniente Coronel Claudio Monachesi pusieron en su justo lugar el verdadero hito de la hazaña. Ellos siguiendo las cartas del prócer volvieron a trazar la ruta secreta, esa que solo San Martín y los más allegados a él conocían. Esa ruta secreta hizo que el Padre de la Patria eligiera nuestra tierra.

San Juan y su gente, nuestros ancestros fueron los anónimos protagonistas de la gesta libertadora.

San Martín para poder controlar con exactitud el devenir de la marcha de sus valientes con sendas cartas, en las que ubicaba geográficamente su posición, enviaba órdenes, preguntaba por el estado de la tropa, por su espíritu. Esos lugares, esos puntos estratégicos y secretos están en nuestra geografía sanjuanina. Consultar esas cartas, hoy en poder de la Biblioteca Nacional, es meterse en el espíritu de los patriotas.

Por eso estas travesías, ocho cruces a la montaña, ocho cruces de Los Andes, allí donde sobrevuela el cóndor de la libertad.

Ponerse al frente de estas expediciones es reivindicar año a año sus ideales, es amar un poco más el país que querían esos valientes. Seguirlo al gobernador de San Juan, José Luis Gioja y al Intendente de la Capital, Marcelo Lima, en cada expedición es para mí un orgullo y una distinción que se derrama en mi familia y en la familia de cada integrante de las distintas expediciones.

Hoy la cordillera sanjuanina está poblada en la temporada estival de expedicionarios de todo el país y el mundo, que pagan por entrar al corazón de la gesta más grande que conoce el hombre. Hoy más que nunca la cordillera nos une y nos encuentra en pos de una idea común de patria, de nación. En enero del 2010 la expedición oficial se encontró en Patos Sur con una expedición de santafesinos y ex-combatientes de Malvinas que querían sumarse al homenaje que se hace año a año al pie de los bustos de O’Higgins y San Martín. Encontrarse con militares, veteranos de guerra que dieron todo por defender nuestro territorio en aquel lugar emocionó a todos hasta las lágrimas. Estos valientes nos dijeron en aquella ocasión: “En Malvinas peleábamos por San Martín y por la patria que soñó; queremos felicitarlos por lo que hacen y pedimos permiso para sumarnos a ustedes”. Fue uno de los momentos más lindos de los tantos cruces de Los Andes. Los guerreros de hoy rendían homenaje al Padre de la Patria.

Ojalá que estas travesías no terminen nunca, ojalá que maestros, dirigentes, políticos, periodistas, diplomáticos, militares y gente común se sumen a las distintas expediciones. Ojalá aprendamos cada día más del ejemplo que nos dejaron estos prohombres.

Quizás sea tiempo de prepararnos para una nueva cruzada, una nueva expedición, esa que nos lleve a estar más unidos, más cerca de nuestros hermanos chilenos. Quizás sea tiempo de poner todo para lograr ese anhelo que tenemos los sanjuaninos y los coquimbanos. Lograr finalmente la construcción del túnel de Agua Negra, lograr esa conectividad soñada para seguir cumpliendo el sueño de nuestros padres, el sueño de quienes hace 200 años solo nos imaginaban unidos.

La expedición, siempre encabezada por el gobernador José Luis GiojaCampamentoPermanente cuidado de equinos y mularesEl placer de compartir la travesía con el gobernador de la provinciaLa bandera Argentina siempre enarbolada y liderando la travesíaGioja un excelente jineteMarcelo Lima, intendente de la Ciudad de San Juan, es el coordinador de los cruces de Los AndesNuestra BanderaLa integración argentina-chilena se vive con la misma pasión que tuvieron San Martín y O'HigginsEl Embajador de Chile en Argentina, el Gobernador de San Juan y el Intendente de la Capital, entonando los himnos de ambos paísesEn el límite de Argentina y Chile, con las banderas abrazadas por el viento los funcionarios e integrantes del Cruce de Los Andes emocionados por el encuentroTodos en el registro del encuentroJosé Luis Gioja y Marcelo LimaFilmando un sector de la columna que siguen la huella del Padre de la Patria en su cruce por la cordillera sanjuaninaEn fila, la columna avanza a través de una ladera y una delgada huellaLa magnitud del Cruce de Los Andes, la inmensidad de nuestra cordilleraMarcelo Lima da clases de su destreza como jinete y conocimientos de la montañaEl ocaso en el Refugio Sardina, en Patos Sur
La expedición, siempre encabezada por el gobernador José Luis GiojaCampamentoPermanente cuidado de equinos y mularesEl placer de compartir la travesía con el gobernador de la provinciaLa bandera Argentina siempre enarbolada y liderando la travesíaGioja un excelente jineteMarcelo Lima, intendente de la Ciudad de San Juan, es el coordinador de los cruces de Los AndesNuestra BanderaLa integración argentina-chilena se vive con la misma pasión que tuvieron San Martín y O'HigginsEl Embajador de Chile en Argentina, el Gobernador de San Juan y el Intendente de la Capital, entonando los himnos de ambos paísesEn el límite de Argentina y Chile, con las banderas abrazadas por el viento los funcionarios e integrantes del Cruce de Los Andes emocionados por el encuentroTodos en el registro del encuentroJosé Luis Gioja y Marcelo LimaFilmando un sector de la columna que siguen la huella del Padre de la Patria en su cruce por la cordillera sanjuaninaEn fila, la columna avanza a través de una ladera y una delgada huellaLa magnitud del Cruce de Los Andes, la inmensidad de nuestra cordilleraMarcelo Lima da clases de su destreza como jinete y conocimientos de la montañaEl ocaso en el Refugio Sardina, en Patos Sur

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