OSSE: Restringido de 11 a 17
19/12/2011

Moyano y Luis Barrionuevo acordarán reclamos sindicales de 2012

Los jefes de la CGT Azopardo y CGT Azul y Blanca, según revelaron fuentes gremiales, están viendo la forma de conversar sobre temas comunes en los que figuran la inflación, las paritarias que se vienen y la deuda de las obras sociales.

Hugo Moyano y Luis Barrionuevo intentarán sellar un acuerdo para unificar los reclamos sindicales previstos para 2012. Según revelaron fuentes gremiales, en la agenda de temas a conversar figuran la inflación, las paritarias que se vienen y la deuda de las obras sociales.

"Darán los primeros pasos para hablar de la unidad del movimiento obrero, de la unidad en la acción", explicó un barrionuevista de la primera hora, que justificó la nueva alianza con Moyano después de tantos dardos cruzados. "Nos une la inacción del Gobierno en algunos temas", argumentó.

Los popes sindicales se quejarán puertas adentro (y luego hacia fuera) de la "creciente inflación" que deteriora el poder adquisitivo de los trabajadores. "Los salarios suben por escalera y los precios por ascensor", coincidieron de un lado y del otro, al recordar esa célebre frase que desempolvan los gremialistas cuando se acercan las negociaciones paritarias.

Lo más trascendente será el piso salarial que las dos centrales obreras exigirán a partir de marzo: 25%. "Es el piso que se va acordar, del techo ni se habla", comentó a este medio un hombre fuerte de la CGT Azul y Blanca, que mañana será testigo de un encuentro que despertará la atención de la Casa Rosada. Este año el camionero cerró el convenio por 24% y el gastronómico por 34%.

El último punto de la agenda de temas es el más sensible para los sindicatos: la deudas que agobian a las obras sociales por la falta de reintegros del Gobierno nacional. "Van a reclamar de forma urgente que liberen esos fondos porque así las obras sociales no podrán dar servicios y prestaciones a partir del mes que viene", advirtieron. El jueves pasado, durante el acto del Día del Camionero, el titular de la CGT cuantificó el agobio en $ 15.000 millones.

No será una prioridad en esta partida el proyecto moyanista de reparto de utilidades empresarias. "El Gobierno ya sentó postura, es un abstracto, es muy difícil de conseguir", reconocieron los sindicalistas consultados. Tampoco se anticiparon detalles de la movilización que encabezarán los peones rurales de Uatre al Congreso para rechazar la sanción definitiva de las reformas al estatuto que rige su actividad y hace desparecer al Renatre. El apoyo de Moyano a esta movilización desmostrará la fidelidad del camionero al acuerdo firmado 24 horas antes con Barrionuevo.

Con la intención de ampliar el pacto y sumar más voluntades, fueron invitados  Pablo Micheli, de la CTA opositora, y a los representantes de los otros dos sectores internos de la CGT moyanista: los Gordos y los Independientes. Quedaría fuera de la convocatoria la central de Hugo Yasky, la única de las seis corrientes sindicales que mantiene un apoyo público y explícito a la Casa Rosada.

Barrionuevo estará escoltado por el dueño de casa, Gerónimo "Momo" Venegas, de Uatre; Oscar Rojas, del sindicato de maestranzas; y Carlos Acuña, que antes de participar del cónclave anunciará un paro nacional de los empleados de estaciones de servicios para las Fiestas ( Ver nota aparte).

Con Moyano por ahora está confirmada solo la llegada del diputado y jefe de los empleados judiciales Julio Piumato, que también estará de paro este martes por un 10% de aumento pendiente de 2011. Se espera que Omar Viviani, de los choferes de taxis, se siente a la mesa. Lo mismo se aguarda de Oscar Lescano, el jefe de Luz y Fuerza que durante los últimos meses fogoneó la salida de Moyano de la CGT. No hay expectativas por la presencia de los Independientes. "Se pueden sumar, pero no creo", dijo uno de los secretarios gremiales encargado de invitar a los jerarcas, negado a revelar los nombres de los destinatarios de esas cartas. Lo que es cierto es que con esta maniobra, Moyano confirma su alejamiento definitivo del Gobierno y se posiciona en el centro del eje sindical opositor. 

Las fuentes gremiales descartaron que esta propuesta sea la primera base para ir a un paro nacional contra la administración de Cristina de Kirchner. Según dicen, para concretar tamaña medida de fuerza a pocos días de la reasunción presidencial se requiere la alineación de los seis sectores sindicales de la Argentina: la CGT, la CGT Azul y Blanca y las CTA.

Así lo explicaron en primera persona a este medio, pero exigiendo anonimato de identidad. "No hay razón para ir a un paro nacional del movimiento obrero. La verdadera razón es cuando se abran las paritarias en marzo o abril. Ahora no están dadas las condiciones para hacerlo. Todavía hay mucha desconfianza entre sectores, operaciones y contraoperaciones. Lo que más nos une es que el Gobierno no reconoce la inflación y la crisis de las obras sociales. Eso es duro, lo de las obras sociales lo consideramos un ataque al corazón del movimiento obrero".

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