OSSE: Restringido de 11 a 17
31/12/2010

América Latina: las penurias políticas y económicas que resaltaron en el 2010

Los regímenes autocráticos de Bolivia, que puede terminar en la caída de Evo Morales, es sólo un capítulo más en un año negro para el bloque de izquierda formado por Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y La Paz.

El sueño de reinstalar el socialismo en pleno siglo XXI pareció, en 2010, convertirse en una verdadera pesadilla. El eje que conduce Venezuela y que siguen Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua cerró hoy un año para el olvido por las continuas crisis políticas, económicas y sociales. Todos esos países tienen regímenes que vulneran principios básicos de la democracia y que enfrentaron rebeliones que limitaron su poder y pusieron su permanencia en duda.

Se trata de los países integrantes de bloque del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), que integran todos esos países, más otros socios menores. Son los que mostraron un camino ideológico que, en principio, pareció ser válido y exitoso pero que fue languideciendo a medida que pasaron los meses.

Como contrapunto, tambien en Latinoamérica, están aquellos países que también se declaran de izquierda, pero que, con modos, estilos y políticas de fondo diferentes, crecieron de forma exponencial como lo es el caso de Brasil, de la mano de Lula, quien se retira con un índice récord de popularidad, el Paraguay de Lugo, quien tuvo el mayor crecimiento de la región, el Uruguay del ex guerillero tupamaro Mujica, o el Perú de Alan García, uno de los países más buscados para generar inversiones.

La Cuba de los hermanos Castro comenzó a mostrar debilidades que nunca antes se habían visto desde la llegada del régimen, de la mano de Fidel Castro, 51 años atrás. Raúl Castro, heredero del régimen comunista, no aguantó más la situación caótica y de crisis de la Isla y aceptó a través de una polémica e inesperada frase "O rectificamos o nos hundimos". De esta manera ilustró la gravedad de la crisis de la revolución cubana y la urgente necesidad de introducir cambios inmediatos y radicales en el modelo económico, político y social aplicado en la Isla.

Otra debilidad sin duda fue la liberación de presos políticos, producto de la presión internacional ejercida contra la Isla. Y es que el 2010 fue el más oscuro desde el inicio de la Revolución. Los Castro debieron, por mera obligación, liberar al “Grupo de los 75”, los presos de conciencia acusador por participar de la “Primavera Negra de 2003”, un grupo de “detractores”, acusador por intentar derrocar al hoy debilitado régimen.

Las represiones, pese a las debilidades, no se detuvieron y las Damas de Blanco, fueron algunas de las víctimas de esos actos cuando reclamaban la inmediata liberación de sus maridos, al tiempo que varias prohibiciones de cantantes, escritores y pensadores se siguieron dando.

En la Venezuela de Chávez la persecución política no tuvo pausa y el caudillo caribeño tuvo el año más negro en la historia de su gestión. La confrontación política entre el caudillo y opositores no dio respiro. El caudillo continuó buscando más poder y fue por un alto nivel de censura en los medios, más expropiaciones y superpoderes.

Pero la crisis política, social y económica también le llegó al caudillo y es que hasta los estudiantes se hicieron escuchar en reclamo a la medida lanzada por el líder del régimen que establecía eliminar la autonomía de las universidades, imponer “el pensamiento único” y la enseñanza obligatoria del socialismo.

Las expropiaciones de Chávez también dieron la vuelta al mundo cuando los venezolanos salieron a las calles para negarse a esa media que busca, como tantas otras medidas del caudillo, controlar la vida de todos los venezolanos.

En Bolivia Evo Morales lanzó el “Gasolinazo” una medida en la que dispone subir abruptamente las tarifas del gasoil, lo que causó una rebelión social, cacerolazos, corridas bancarias y enfrentamientos con la Policía. El pedido de dimisión también surgió luego de la medida que causó la negativa total por parte de los bolivianos.

Ecuador también tuvo un año para el olvido cuando en el presidente Rafael Correa denunció en septiembre un intento de golpe de Estado que mantuvo en vilo al mundo y generó una reunión de urgencia de la UNASUR, con sede en Argentina. Una rebelión de un puñado de policías fue presentada como un intento de golpe de Estado. Que apenas cien efectivos puedan voltear a un presidente demostró sin lugar a dudas la debilidad propia de Correa.

Las políticas agresivas y extremadamente socialistas llevaron a una ola de violencia sin precedentes, luego que la Policía de ese país protestara por una medida del mandatario en la que se le quitaba cargo y poder al personal policial.

“Señores, si quieren matar al presidente, aquí està: mánteme si les da la gana, mátenme si tienen valor, en vez de estar en la muchedumbre, cobardemente escondidos”, dijo un Correa visiblemente exaltado, luego que se desatara el que llevó a la Policía a ocupar edificios del Gobierno en la capital, Quito, incluídos el Parlamento y el aeropuerto.

Nicaragua también tuvo un año para el olvido luego de enfrentar por conflictos marítimos con Costa Rica.

Lo cierto es que su mandatario, Daniel Ortega reafirmó su reclamo por la supuesta incursión en aguas nicaragüenses de dos naves costarricenses y una presunta violación del espacio aéreo del país, a la vez que rechazó que su fuerza naval haya ingresado en aguas territoriales de Costa Rica.



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