OSSE: Restringido de 11 a 17
30/12/2010
BOLIVIA

Crece la tensión contra el alza de naftas y pánico de ahorristas

Las principales ciudades se encuentran bloqueadas por un paro del transporte público contra el aumento en el precio del combustible de hasta 83%. Pese a la desmentida oficial la gente se agolpó en los bancos para reclamar la devolución de su dinero. Evo Morales liberó las nuevas tarifas del transporte público y crispó a los aliados.

Las principales ciudades de Bolivia estaban bloqueadas este jueves por un paro del transporte colectivo, mientras varios sectores alistan marchas contra un alza de los combustibles de hasta 80%, un descontento que el presidente Evo Morales intentó paliar con aumentos salariales.

Además, a pesar de que el Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, y los Presidentes del Banco Central de Bolivia (BCB), Marcelo Zabalaga; y de la Asociación Nacional de Bancos e Instituciones Financieras (ASOBAN), Juan Carlos Salaues, negaron los rumores sobre un supuesto "corralito", esto no impidió el pánico de los ahorristas.

Con una fuerte presencia policial, la gente se agolpó en la puerta de las entidades bancarias y reclamó la devolución de su dinero.

Salaues, aseguró "de una manera muy tajante" que "no hay absolutamente ninguna medida que vaya a afectar al sistema financiero desde el punto de vista de la política monetaria".

"Comunicamos a nuestros clientes que deben estar tranquilos porque Bolivia tiene un sistema financiero sólido, confiable", sostuvo.

En la ciudad de La Paz el transporte colectivo virtualmente había desaparecido desde temprano y la población tenía dificultades para trasladarse a su trabajo.

En El Alto, una ciudad-dormitorio donde además se halla el aeropuerto internacional, se levantaron barricadas en la calle para cortar la circulación, en una protesta que se inició el miércoles cuando fue quemado un vehículo en desuso y colocado en la principal autopista que lleva a La Paz.

En Cochabamba, a 400 km de La Paz, el transporte de carga instaló sus vehículos de alto tonelaje en las intersecciones de las calles de acceso impidiendo la circulación, mostraron imágenes de TV.

En Santa Cruz de la Sierra, la capital económica del país (900 km al este de Bolivia), el paro del transporte se hacía sentir, mientras que organizaciones cívicas anunciaban marchas para más tarde.

En otras ciudades menores, como Oruro y Potosí, el paro de 24 horas convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) comenzaba a articularse, y todavía no había logrado paralizar las actividades, reportaron medios locales.

Las protestas son contra un decreto anunciado el domingo pasado por el gobierno subiendo el precio del diésel en 73% y el de la gasolina en 83%. Desde entonces los transportistas decidieron aumentos de hasta 100% en sus tarifas, que el gobierno pretende se reduzcan a sólo 30%.

El presidente Morales había explicado el alza en la gasolina, señalando que al año el país perdía u$s 150 millones que se iban en combustible contrabandeado a los países vecinos.

Para mitigar el alza, decidió un aumento de 20% en el salario de las Fuerzas Armadas, la Policía y los funcionarios de la salud y la educación, lo que generó interrogantes sobre qué pasaría con los demás sectores.

"Ya tenemos firmado el decreto supremo para el incremento al salario mínimo nacional, es de 20%. El incremento salarial para la Policía, Fuerzas Armadas, para salud y educación es 20% para 2011", dijo Morales en un mensaje televisado al país.

El presidente también anunció otras medidas, como incentivos a campesinos, seguros de cosecha y duplicación de primas para empleados oficiales.

"Con su mensaje y el gasolinazo ha desaparecido el Evo antineoliberal y antimercado, y ha nacido el Evo y el gobierno neoliberales y sujetos a las reglas de mercado", dijo a medios locales el ex vicepresidente indígena Víctor Hugo Cárdenas, un connotado opositor.

"Ajustar los precios al nivel internacional es una típica receta neoliberal; recurrir al mercado para regular precios lo es igual", agregó.

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