OSSE: Restringido de 11 a 17
21/12/2008

El Gobierno y la Iglesia celebrarán hoy los 30 años de la mediación papal por el canal de Beagle

Con una misa, a las 19 hs. (de Bs.As.) que será presidida por el titular del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, y concelebrada por una treintena de obispos de todo el país, se recordará el fin del conflicto entre Argentina y Chile. Participará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su gabinete, integrantes de los tres Poderes del Estado, y fueron invitados también el vicepresidente Julio Cobos, gobernadores, CGT y representantes de instituciones.

El gobierno nacional y la Conferencia Episcopal Argentina celebrarán hoy, con una misa en la basílica de Luján, los 30 años del inicio de la mediación del papa Juan Pablo II que evitó una guerra con Chile por el canal de Beagle.

De la misa, que será presidida por el titular del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, y concelebrada por una treintena de obispos de todo el país, participará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su gabinete de ministros.

También fueron invitados representantes de los tres poderes del Estado, entre ellos el vicepresidente, Julio Cobos, gobernadores, los titulares de los distintos bloques de las Cámaras de Senadores y Diputados, e integrantes del Poder Judicial.

Asimismo asistirán empresarios, productores rurales, sindicalistas y representantes de otros credos, que integran los Foros de la Comisión Nacional Justicia y Paz, que preside el laico Eduardo Serantes y cuyo asesor es monseñor Jorge Casaretto, a cargo de la organización del acto y quien estará a cargo de la homilía de la misa.

"El Episcopado recuerda con gratitud este suceso e invita a todos los argentinos a participar de la celebración. Sigamos trabajando en la construcción de un país que nos incluya a todos, promoviendo, como herramienta indiscutible para este fin, el diálogo y la generación de consensos", dice la invitación que repartió la Iglesia y publicó en los diarios.

Con el lema "Queremos la paz. Eduquemos para el diálogo", la celebración constará de dos partes: la misa, que comenzará a las 19 en el interior del templo, y un acto cívico que se realizará frente a la basílica, en el que la jefa de Estado será la única oradora.

Casi simultáneamente, con diferencia de una hora, el gobierno y la Iglesia de Chile repetirán el mismo esquema en el santuario nacional de Maipú, donde se venera a Nuestra Señora del Carmen, patrona del país trasandino.

En el medio de ambas celebraciones, se realizará un gesto de hermandad entre los pueblos: una familia chilena que reside en Argentina recibirá una imagen de la Virgen de Luján, en tanto que una familia argentina que vive en Chile hará lo propio con una réplica de la Virgen del Carmen.

Para el Episcopado argentino, se tratará de un "acto histórico" que buscará dar una señal de "la necesidad de la unidad de los argentinos" y recordar la herramienta de la mediación como "un ejemplo admirable de construcción de la paz a través del diálogo", como dijo el papa Benedicto XVI semanas atrás al recordar el aniversario.

La confirmación de la asistencia de la mandataria argentina a la misa fue recibida por los obispos en la reunión que mantuvieron semanas atrás en la Casa de Gobierno, para presentar a la nueva conducción del Episcopado, y también es una señal de recomposición de las relaciones entre el Poder Ejecutivo y la Iglesia.

En tanto, para los gobiernos de ambos países las celebraciones por los 30 años de la mediación papal habían comenzado días atrás en Monte Aymond, donde Cristina Fernández de Kirchner y su colega chilena Michelle Bachelet colocaron la piedra fundamental de un monumento por la paz, en honor de Juan Pablo II.

Este lunes se cumplen los 30 años del pico máximo de tensión entre Argentina y Chile: el 22 de diciembre de 1978 los Ejércitos de ambos países ya habían movilizado tropas y armamentos hasta las fronteras y estaban listos para el enfrentamiento.

Pero ese día, el fallecido Papa polaco -que desde hacía sólo dos meses era el jefe de la Iglesia católica- decidió enviar al cardenal Antonio Samoré como mediador a la zona del conflicto y, de esta manera, evitar la guerra en el instante mismo en que iba a comenzar.

Tras reuniones intensas a ambos lados de la cordillera con las dictaduras que gobernaban ambos países, Samoré pronunció la recordada frase: "Hay una lucecita al final del camino" y en enero de 1979 los cancilleres de ambos países pidieron formalmente en Montevideo la intervención del Vaticano para encontrar una solución al conflicto.

Ya en democracia, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, se convocó a una consulta popular sobre el texto pontificio presentado en 1980 y la propuesta papal obtuvo el 82 por ciento de apoyo de la población.

Finalmente, en 1984, Argentina y Chile firmaron en la Santa Sede el Tratado de Paz y Amistad, del que se cumplirán 25 años en el 2009, por lo que ambas presidentas ya adelantaron su intención de firmar el año próximo un acuerdo complementario a aquel suscripto en el Vaticano para afianzar la relación bilateral.

TODOS EN LA MISA

Esta misa llega a cinco meses de relaciones cortadas entre la Presidenta y el Vice. De todos modos, como la ubicación de las autoridades corrió por cuenta del protocolo presidencial, se prepararon lugares diferenciados en el templo para evitar incomodidades, por lo que se prevé que Cristina no tenga la oportunidad de cruzarse con Julio Cobos ni con los dirigentes rurales durante la ceremonia.

Ya confirmaron su participación los titulares de Coninagro, Carlos Garetto, y de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti, mientras que los presidentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, y de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, estarán fuera de Buenos Aires y enviarán representantes.

Será el primer encuentro entre los principales actores del prolongado conflicto agropecuario, que surgió por la iniciativa oficial de instalar retenciones móviles a las exportaciones del sector y que tuvo como punto cúlmine el voto negativo de Cobos en el Senado, que derrumbó el proyecto en el marco de un fuerte clima de crispación social.

La presidenta Kirchner no mantiene contacto con Cobos desde el pasado 31 de julio, cuando ambos mantuvieron una última audiencia en la Casa Rosada y formalizaron la ruptura de relaciones, aunque el titular del Senado decidió mantenerse en su cargo con un perfil propio, cercano al opositor.

El oficio religioso que se realizará en agradecimiento y conmemoración de la mediación de Juan Pablo II hace 30 años, comenzará a las 19:00 -hora del Este-, de manera tal que coincida, por la diferencia horaria, el final del evento argentino con el inicio de la misa en Chile, que tendrá lugar en el santuario de Maipú.

El criterio fue convocar a los tres poderes, más los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, aunque también se invitó a los jefes de los bloques parlamentarios nacionales, a autoridades de la CAME y la UIA y sindicalistas de la CGT y la CTA.

El cardenal Jorge Bergoglio, que presidirá la misa, cederá la homilía al presidente de la Pastoral Social, Jorge Casaretto, y acto seguido se realizará un acto cívico que tendrá como única oradora a Cristina Kirchner y en el que estará ausente Cobos, porque no fue invitado.

La iniciativa se enmarca en el último documento del Episcopado, "cuyo eje central es el diálogo para construir un país sin exclusiones ni injusticias", en el marco de los preparatorios para el festejo del Bicentenario.

En el acto, habrá "un gesto de hermandad entre ambos pueblos", cuando una familia argentina radicada en Chile recibirá una imagen de la Virgen del Carmen -la patrona del país trasandino-; mientras que a una familia chilena que reside en el país se le entregará una de la Virgen de Luján.

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